Guía completa
El sol como enemigo de la pintura
En Sevilla la radiación ultravioleta es muy intensa buena parte del año. En coches que duermen en la calle, el barniz del techo, el capó y los pilares se degrada antes: primero pierde brillo, después se vuelve blanquecino y al final se levanta. Cuando llega a ese punto, ya no basta con pulir; hay que lijar y volver a pintar la pieza.
Roces de aparcamiento
Las calles estrechas del centro y los garajes con columnas son terreno de roces en paragolpes y aletas. Muchas veces el plástico solo necesita reparación y pintura, sin cambiar la pieza. Te lo decimos al verlo.
Después de pintar
La pintura recién aplicada necesita unas semanas para curar del todo. Evita los túneles de lavado con cepillos el primer mes y lava a mano con agua y jabón neutro. Si el paragolpes lleva sensores, comprobamos que quedan bien orientados al montarlo para que no piten sin motivo.
Para valorar un golpe, manda fotos al 641161771 con luz de día.