Guía completa

Te lo decimos claro: antes de que te gastes un euro en una pieza, consúltanos. Mucho de lo que se ve en vídeos de otros países no cumple la normativa española. Un cambio sin homologar puede acabar en una ITV desfavorable, una multa de la Guardia Civil en cualquier control por la provincia de Sevilla y, lo más grave, que el seguro se desentienda si tienes un accidente. Por eso, nuestro primer trabajo es siempre asesorarte sobre lo que es legal y lo que no.

¿Qué cambios estéticos no requieren pasar por la ITV?

Hay bastantes cosas que puedes montar sin tener que meter el coche en un proyecto de reforma. Hablamos del tintado de lunas con su sello correspondiente, vinilos para darle otro aire al coche, llantas que respeten las medidas de la ficha técnica, silenciosos deportivos con la marca “E” visible o ciertos kits de taloneras y alerones atornillados de fabricantes reconocidos. Un cambio suelto de este tipo suele moverse en una horquilla de 200 a 600 €. Si buscas un cambio de look completo, el presupuesto ya se va a una cifra entre 1.500 y 4.000 €.

¿Cuándo es obligatorio un proyecto de homologación?

Aquí entramos en terreno serio, en cambios que afectan a la seguridad o a las dimensiones del vehículo. Bajar la suspensión con un kit roscado, montar unos frenos de otro modelo, instalar unas llantas más grandes de lo permitido, cambiar las defensas por unas artesanales o un cambio de motor por otro más potente son reformas de importancia. Esto implica un proyecto técnico firmado por un ingeniero y pasar una ITV específica. Nosotros nos encargamos de esa gestión, que tiene un coste de entre 200 y 500 € y ya va incluida en nuestro presupuesto para que no te lleves sorpresas.

¿Por qué solo trabajamos con material certificado?

Por tu seguridad y tu bolsillo, no hay otra razón. En nuestro taller de Sevilla solo entran piezas con su marcado E y su número de homologación europeo. Sean llantas, escapes o cualquier componente estético, siempre son de fabricantes serios. No montamos réplicas sin certificar, por muy bien que luzcan. La diferencia no la notas hasta que pillas un bache fuerte o, peor aún, tienes un golpe y la aseguradora usa una pieza no homologada como excusa para no pagar.

¿Qué modificaciones no hacemos bajo ningún concepto?

Hay líneas rojas que no cruzamos porque son ilegales y peligrosas. No quitamos el silenciador final del escape, no montamos ruedas que sobresalgan de la carrocería sin un proyecto de ensanche, no instalamos faros LED que carezcan del marcado E y tampoco hacemos reprogramaciones de centralita para aumentar la potencia sin su correspondiente homologación. Si un cliente nos pide algo de esta lista, le explicamos con calma los motivos y, si existe una alternativa legal para conseguir un efecto parecido, se la ofrecemos.